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domingo, 9 de agosto de 2009

Aniversario


Hoy hace un año que empecé a publicar este blog; y desde entonces, lo que solía acabar en el archivo perdido de la carpeta olvidada, suele estar a vuestra disposición. Hoy también, como entonces, estoy agostado; lo que viene a querer decir en un lamentable estado de ánimo. Porque Agosto, para mí, significa exactamente lo contrario que para la mayoría: Mientras que todo el mundo está de vacaciones yo tengo doble trabajo, ya que la chica que suele ayudarme está disfrutando las suyas.

Para la entradilla aniversario había pensado en muchas cosas, pero al final la desidia ha podido conmigo y he decidido usar la “documentación”; ósea, elegir el mejor post-it, de cada etiqueta, publicado en todo este tiempo.

Como el principio de la bitácora coincidió, prácticamente, con el estallido final de la crisis, la etiqueta Heterodoxia está llena de invectivas contra los amos del universo, pero creo que la más representativa es la de su reunión anual en Davos, que titule PIGS el jueves 29 de Enero de este año.

Con la etiqueta Reseñas nunca pretendí reseñar, en el sentido estricto de la palabra, el cual incluiría la novedad de la obra publicitada; por eso he decidido elegir una publicada el sábado 23 de Mayo de 2009 con el título de La Semilla inmortal: se trataba de la doble reseña de dos viejas obras, pero está lo suficientemente elaborada como para ganarse este puesto.

Con el marbete de Terapia están marcadas muchas entradas tristes, apasionadas, quejumbrosas y, en definitiva, la pura esencia de este blog (que empecé a escribir una noche del verano pasado después de una discusión con unos amigos; de esas que tienes la sensación de haber perdido), es decir, la mejor manera de argumentar casi todo: sin la presión del turno de réplica conversacional. Sin embargo, la mejor sigue siendo toda una declaración de principios para el título de Columnista imaginario: aquella publicada el 15 de Agosto de 2008 con el título de Imaginación.

La etiqueta Pop tiene como favorita una titulada Calor añadido (29/11/2008), que es, en realidad, un complemento a otra de las escritas para la Banda Sonora: en esa insolente sección me atrevo a proponeros una autobiografía (musical, eso sí): Y para muestra un brillante botón de los 80 (Banda Sonora 1981-1985, 25/11/2008)

La RAE (Real Academia Española de la lengua) me ha dado mucho juego, a lo largo de este año; tanto que tiene su propia etiqueta. El Post-it (con perdón de la RAE) elegido ganador es uno titulado U.t.c.s. (usado también como sustantivo), escrito el 31 de Agosto de 2008. Empieza diciendo: “La gran paradoja del lenguaje político, pervertido…”

Y para perversa: Bellatrix Lestrange, uno de los mortífagos de Lord Valdemort (el gran enemigo de Harry Potter). Se me ocurre que su varita mágica debe tener poderes inmensos, así es que la utilicé para reírme (por no llorar) de la hipocresía reinante en nuestro mundo de Muggles. He aquí las dos primeras entradillas (¡Gracias Potter! y Vérítas; 9 y 11 de Agosto de 2008) de esa corta serie llamada Vêritas, pues con una sola nada queda claro.

En la etiqueta Hippies, que tendría que estar más concurrida sino se impusiera constantemente la actualidad, voy a señalar la escrita el 5 de Diciembre de 2008, con el nombre de Hippies IV. En realidad, podría haber escogido cualquiera, pero casi todas están destrozadas gracias a los vigilantes del copyright en Youtube (que hacen muy difícil mantener un archivo con sus continuas denuncias de infracciones).

Para acabar, me siento incapaz de decidir cual es mejor de los tres obituarios que me vi obligado a escribir en su momento: Las elegías son todas buenas y todas terribles.

miércoles, 21 de enero de 2009

Hippies V


“El paraíso es un lugar con muchas salidas pero sin ninguna entrada”. “No deberíamos darle ningún bocado más a la manzana”.
Estas dos frases pertenecen al diálogo crucial de una película crucial en mi vida: La Valleé, dirigida por Barbet Schroeder en 1972. Cuenta la expedición de unos hippies en busca de un supuesto Shangri-La, real, en el extremo oriente. No voy a desvelaros nada, por si queréis pasaros por Youtube y visionar en una playlist, disponible desde Agosto, los 13 fragmentos en que han dividido esta joya.
El paraíso significa la inocencia que, una vez perdida, no se puede recuperar; y la manzana es el afán de conocimientos por parte de la humanidad; de modo que la metáfora bíblica estaba clara: Es mejor permanecer ignorantes… Aunque todos sospechamos que los que difundieron las “escrituras” albergaban la esperanza de mantener el conocimiento como exclusivo privilegio. La llave del poder.
De todas formas, algo hay de cierto en la historia del Génesis, y la prueba es que mientras reducimos el tamaño de los chips, seguimos aumentando el de nuestras desdichas. Por eso, la frase que mas me gustó del discurso inaugural de Obama (por cierto escrito por su “negro” : Un recién licenciado en políticas, de 27 años, llamado Jon Favreau) es esta:
”A todas las naciones que, como nosotros, disfrutan de relativo bienestar, les decimos que ya no nos podemos permitir la indiferencia hacia el sufrimiento mas allá de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos del mundo sin mirar las consecuencias. Porque el mundo está cambiando, nosotros tenemos que cambiar con él”.
Yo apliqué mi varita de Beatrix Lestrange e, inmediatamente, se añadió el fragmento que la corrección (y la conveniencia política) habrían borrado. “…y esperar a que los desposeídos tengan una calidad de vida como la nuestra antes de seguir disminuyendo el tamaño de los chips (por ejemplo).

martes, 30 de septiembre de 2008

Las fuentes de la imaginación





Hasta que se promulgue la APSE (anti publicistas sin escrúpulos)*, no nos queda más remedio que aplicar la varita de Bellatrix a las desvergonzadas propuestas y desentrañar sus intenciones. O usar su muy eximia función êducâtiô, que corrige o desmiente a los truhanes.
Circula el anuncio para televisión de un automóvil, donde una voz en off le concede a una actante libertad hasta las tres (cuando la van a necesitar en el plató). La chica quiere aprovechar ese tiempo para demasiadas cosas, pero su coche se multiplica o se divide (según como se mire) y le permite hacerlo todo: Entre otras cosas machacarse un poquito en el gimnasio, ¡toda estresada ella!, para llegar a ser pronto una actante con las máximas posiciones actanciales (je,je,je).
Cuando acerco la varita a la pantalla se pone toda roja de ira y me dice, con una combinación de vergüenza propia y ajena, que quien necesita a aquella chica en ningún plató a ninguna hora. ¡Otra hortera más, disfrazada de periodista y mezclando la profesión con la murmuración, el respeto con el escarnio y el homenaje con el agravio!. Además, no hay derecho a semejante ritmo de vida; ni al de la mozuela (obsérvese el lenguaje pasado de moda del artefacto), a quien le va a dar algo, ni al de los ancianitos y enfermos, que tienen que aguantar a semejantes estúpidos/as (el cachibache da por sentado que quien tenga la posibilidad de estar en cualquier otra parte que no sea frente al televisor estará) jactándose de sí mismos.
Curiosamente, del vehículo algebraico no dice ni mú.
-¿Y si fuese actriz en lugar de actante?, le pregunto.
- Peor. Entonces jactarse de sí misma sería lo único que hiciese a ambos lados del cristal (supuse que se refería a la pantalla). ¡Que horror! : Los actantes jactándose de su capacidad de juzgar a los actores que se jactan de su capacidad de imitar a los actantes que se jactan de su capacidad de…


* Tranquila señora Mikko, esto es ficción, y si hubiera o hubiese fuentes que citar serían Vladimir Propp o Mircea Eliade.


sábado, 23 de agosto de 2008

Secciones



Saco la varita de Bellatrix Lestrange (ver VÊRITÂS) de la guantera, apunto hacia la página 11 de la revista de verano del PAIS, con fecha 23 de Agosto de 2008, e inmediatamente, el texto se modifica: "Doña Leticia se somete a una operación de (cirugía estética) nariz. La princesa sufría, según la casa del rey, (problemas de autoestima con su nariz aguileña) problemas respiratorios ocasionales". Cuando quiero repetir la operación con el ejemplar de ayer; esta vez con un artículo sobre un hermano paupérrimo del candidato demócrata a la presidencia de U.S.A., la varita se antropoformiza y me dice, muy seria, que no puede hacer nada con el texto: "No hay ninguna falsedad, solo infamia" me espeta.
Yo pienso que la 2ª acepción de la palabra infamia, según el diccionario de la Real Academia, la tengo clarísima en ese contexto; pero la primera me confunde: ¿Descrédito, para quien? ¿Para el partido demócrata, para el propio Obama, para todos los norteamericanos?
¿En que sección de este blog encaja mejor esta entrada? ¿En Vêritâs o en hipocresía?

lunes, 11 de agosto de 2008

VÈRITÀS






He oído que la varita de marras tiene una función, llamada vêritâs, que reescribe inmediatamente cualquier mensaje publicitario de acuerdo con las verdaderas intenciones de su emisor. Como es lógico la imaginación se dispara y pienso en la mina de oro que eso supondría para esta humilde bitácora (esta frase quizá sea una de las más repetidas por los blogueros de todo el mundo, pero sobre las razones volveré en otra ocasión).
No puedo imaginarme La Castellana repleta de carteles, durante la última campaña electoral, que dijeran: "Por todo lo que merece la pena: Por ejemplo Mediapro", o "Con Rajoy es posible: Volver a detentar el poder que nos arrebataron estos por el morro". Se dice que el texto "esclarecedor" se escribe con caracteres idénticos a los usados en el fraudulento, pero fluorescentes; para que de noche todos los gatos dejen de ser pardos y adquieran su matiz particular.
Ando por ahí dándole vueltas al artefacto pero no consigo hacerlo funcionar correctamente. En la demo (mucho más complicada de lo que puedan imaginarse) se intuye que la función Vêritâs es doble: Por un lado si solo exclamas ¡Vêritâs!, mientras diriges la punta de la varita hacia el texto a desenmascarar, este se reescribe de acuerdo con las intenciones ocultas del emisor o simplemente del mensajero (Esta sería una buena cuestión para un debate de ultratumba entre Guy Debord y Marshall Mcluhan ); pero si al mismo tiempo aprietas *, el texto se reescribe con una dosis mayor de objetividad. Veamos un ejemplo:
Como el cacharro es de los 70, el eslogan que utilizan en la demostración es "COCA COLA, LA CHISPA DE LA VIDA". Con la función Vêritâs normal, al acercar ligeramente la vara a cualquier anuncio impreso en la época, se desvanece el artículo LA y, en su lugar, aparece el posesivo NUESTRA, mientras debajo y ligeramente a la derecha aparece el nombre: RICHARD WOODRUFF (en algunas ocasiones, y haciendo alarde de precisión incomiable, aparece la muy moderna coletilla de "Y UNAS CUANTAS FIRMAS MÁS". Si utilizamos la función Vêritâs + * solo vemos añadirse una palabra al final del texto, modificando ligeramente la composición del eslogan: LA FLATULENTA CHISPA DE LA VIDA.
Seguiré intentándolo.

sábado, 9 de agosto de 2008

¡Gracias Potter!


Casi atropello a la mujer que se me echa encima, inadvertidamente, en aquel paso cebra. Yo estoy mirando el hombrecillo, mientras cambia de color, y no me percato de su presencia. Esa mujer es una más de los peatones que, con prisas, consideramos aún la posibilidad de cruzar al otro lado, incluso confiando en la benevolencia de los conductores. Si no llega a encoger el vientre, curvándolo encima de la aleta, ahora mismo podría tener, al menos, una cadera rota. Nervios, exclamaciones, inculpaciones y exculpaciones mutuas… y todo queda en un susto. Hasta que unos metros más allá aparece el "biempensante", al volante de su Seat Ibiza gris: se sitúa a mi derecha y comienza a gestualizar, recriminando mi conducta. Baja el cristal y me dice que podría estar más atento, que casi desgracio a la pobre mujer y que soy un soberbio prepotente, me dirige un gesto final de desprecio absoluto y se larga. Yo, por mi parte, me calo las gafas de sol, arranco el coche y sigo mi camino.
Pero, de repente, comprendo que la situación es carne de experimento:
Aparco y extraigo de la guantera la varita mágica de Bellatrix Lestrange. Con un conciso circulo espiral trazo una pincelada en el aire y digo claro y fuerte "Repitio".
Al instante estoy de nuevo en el semáforo, tan distraído como antes, sin conseguir ver a la intrépida señora que se me vuelve a echar encima. Todo transcurre exactamente igual que unos minutos antes excepto un pequeño detalle: ahora, en lugar de mi Mercedes negro, conduzco un Seat Ibiza gris. Nervios, exclamaciones, inculpaciones y exculpaciones mutuas…y todo queda en un susto. Hasta que unos metros más allá aparece el "biempensante", al volante de su Seat Ibiza gris: se sitúa a mi derecha y comienza a gesticular, recriminando la conducta de la señora. Baja el cristal y me dice que podría estar más atenta, que casi me busca una desgracia y que es una soberbia prepotente. Me dirige un gesto final de auto compasión absoluta y se larga. Yo, por mi parte, me calo las gafas de sol, arranco el coche y sigo mi camino. Al llegar a casa abro el ordenador y hago unas anotaciones en la carpeta "Estupidez Muggle"