miércoles, 20 de enero de 2010

Paradoja



First of all: Apologies. En ingles, porque van dirigidas a USA, cuya actuación en Haití merece un aplauso, y no mi acritud de la última entrada…y después la paradoja.


Según el DRAE, una paradoja es una idea extraña u opuesta a la común opinión y al sentir de las personas; ósea, la que se tiene, en el interior de TVE, frente a la del resto de los españoles, en el exterior de la empresa.

Los trabajadores en la nueva corporación deben de sentirse a sus anchas, en el estricto sentido de la palabra, porque las instalaciones de Prado del Rey (y otros centros) están vacías.

Ahora que la televisión pública está más cerca que nunca de su icono preferido (la BBC) está, también, a punto de convertirse en un simple centro emisor. Sin apenas producción propia, la mayoría de los productos se manufacturan en empresas privadas afines al gobierno (Mediapro).

Sería interminable relatar los dislates que se han ido sucediendo en TVE desde que se tuvo la posibilidad de corregirlos; es decir, desde que vivimos en democracia (pedir una televisión pública, honestamente administrada, en una dictadura, es pedirle peras al olmo)

El resumen, sin embargo, es muy fácil: Los gobiernos demócratas (paradójicamente con el PSOE a la cabeza) no han querido, ni han podido, administrar bien esa empresa. Parapetados tras las directivas europeas de los 80, que exigían una cuota de producción para el sector privado audiovisual de la época, permitieron que comenzase el saqueo; y presionados por los políticos autonómicos, no pudieron imponer soluciones tan obvias como la de haber reestructurado el enorme patrimonio de los centros regionales. El resultado era una empresa ingobernable solo unos años más tarde; especialmente en el contexto de un país con las instituciones multiplicadas por 17. Tampoco supo (o quiso) nadie prever las consecuencias de la llegada de los canales privados.

La paradoja actual es que, mientras la gente percibe una televisión pública mucho más plural, amable, e incluso elegante; los que trabajan para ella tienen la sensación de que, en realidad, está agonizando.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo la verdad es que no entiendo nada de lo que está sucediendo ahí, más que nada porque apenas enciendo el cacharro para ver tres noticias. Y la verdad es que no se para qué sirve la tele teniendo internet. No sé tampoco de qué va el rollo de que no van a poner anuncios y no sé si habrá comenzado ya esa nueva etapa. Quizás me ponga a verla un día, para contemplar un acontecimiento histórico. Una tele sin anuncios. Casi no me lo puedo ni creer.

saludettes!