miércoles, 10 de febrero de 2010

Delicias transversales



Disfrutones (aun más, si cabe). En eso nos convierte la red; y el disfrute que de ello se deriva es la mejor prueba. Ahora, al placer que proporcionan los elementos comunes de una buena novela policiaca: Personajes definidos y atractivos, intriga, estructura, capacidad de evocación y reflexión, se une aquel que, antes, solo estaba al alcance de quien poseía una vasta cultura; suficiente para conocer las otras obras de arte contenidas en sus páginas.


Si aparece un leitmotiv en la trama, que podamos rastrear en internet, aumenta considerablemente su poder de evocación. No es lo mismo saber que a un policía, metido a locutor de radio, le adjudican una especie de sintonía en las ondas, que saber de cual  melodía se trata exactamente. Ni tampoco importa tanto que alguien, deprimido, deje de silbar la canción que solía si no la conocemos de antemano.

En La playa de los ahogados, la última aventura del inspector Caldas (ese gallego de libro, creado por Domingo Villar) existen ambas…Y también en Youtube.

Delicias transversales en las más famosas aficiones: Literatura y Música /Música y Literatura.

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